Es mal de condenados

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Ya estoy cansado de la caricatura que el mundo presenta del cristiano en sus películas y series; siempre personas cerradas que andan por doquier apuntando con el dedo y “condenando” según ellos, haciendo especial énfasis en esto último, que los cristianos andan de arriba a abajo con el pasatiempo de condenar al resto del mundo, pero la verdad quizá nos sorprenda.

Es el mundo que se condena a si mismo y luego le echa la culpa al cristiano, ese es el orden en que suceden las cosas, no es el “cristianismo” el que condena a las personas, las personas son culpables de su propia condenación pero quieren incriminar al inocente, quizá nuestra única colaboración en el asunto de la condenación es que recordamos a las personas que tal verdad existe.

Jesús mismo lo dijo en uno de los capítulos mas famosos de la biblia; cuando observamos Juan 3, nos enfocamos en el 16 y nos quedamos con la fama del versículo pero no con su continuación, en Juan 3:17 esta escrito que “no envío Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” dejando claro que la misma venida de Cristo tuvo el proposito de salvación, no de condenación, irónicamente es esto de lo que se nos acusa. En el versículo 18 sigue la explicación, el que cree en aquel que fue enviado para salvación no es condenado, sino que lo es quien no cree.

Pero el versiculo 19 es la parte de las palabras de Jesús que nos explica cual es el proceso de la condenación, él dice “y esta es la condenacion: que la luz vino al mundo…” y aqui tenemos que parar para recordar que esto de que la luz vino al mundo fue unicamente por el amor de Dios, porque no habia nada en el mundo que fuera digno de su amor; pero no conforme con eso tenemos la respuesta del hombre a ese amor; el amor de Dios fue, por decir poco: no correspondido, porque dice “…y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.”

¿Cómo entonces puede la religión cristiana condenar al mundo si fue el mundo que respondió al amor Dios con un desamor descarado? Cuando la luz vino al mundo como muestra del amor de Dios, el mundo se condenó diciendo “prefiero amar a las tinieblas.”

Pero admitir esto se ve mal en el curriculum de un mundo que predica tolerancia, por eso es mas fácil decir que es el “cristianismo” lo que condena a los hombres; el mundo sigue siendo un descarado porque condena a los cristianos pero fue él quien rechazó el amor de Dios.

Foto de Moritz Schumacher en Unsplash

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Acerca del autor

Lester H. Delgado

Esposo, papá y pastor.
6 años de estudio formal en teología, 3 de estudio formal en escritura creativa y una vida tomando café... también formalmente.

Lester H. Delgado

Esposo, papá y pastor.
6 años de estudio formal en teología, 3 de estudio formal en escritura creativa y una vida tomando café... también formalmente.

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